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Haciendo que el viento sople a
nuestro favor
Por César Solares Ponce de
León
La gente decía que él estaba loco.
En su parcela, el agricultor
tenía todos los cuidados. Dependiendo de la temporada
del año, él sembraba, cosechaba, prevenía
y controlaba las posibles plagas, pero la gente decía
que estaba loco porque también se preocupaba y buscaba
la manera de ayudar a que no existieran plagas en las parcelas
que le rodeaban aún cuando no le pertenecían.
Él buscaba que a
otros les fuera bien en sus cosechas.
Una vez le preguntaron,
¿por qué estás siempre al pendiente de
parcelas aledañas que no son de tu propiedad? A lo
que contestó: “Cuando alguna plaga invade una
parcela vecina y viene un viento del norte, o sur o poniente,
ese viento traerá a mi parcela esa plaga, por eso es
que me preocupo y también me ocupo para que los demás
tengan bien su parcela”.
Esta enseñanza del
agricultor, nos puede ayudar en el mundo de los negocios.
He aquí algunos
de los comentarios más comunes que escucho cuando ofrecemos
consultoría y apoyo a las empresas:
• “Los del
área de ventas prometen cosas que no pueden cumplir”
• “La gente de finanzas no nos apoyan cuando se
trata de liberar un crédito a nuestros clientes”
• “La gente de embarques no entrega a tiempo”
• “El área de sistemas nos retrasa porque
seguimos con problemas en las computadoras”
• “La Dirección General tiene problemas
más importantes que resolver que los nuestros”
Este tipo de comentarios
suelen ser comunes entre distintos departa-mentos.
Solemos juzgar y criticar
lo que vemos mal en otras áreas o lo que es aún
peor, en nuestra propia área. Es una condición
humana criticar y condenar aquello que vemos mal en los demás.
Este tipo de acciones generan
parálisis en las organizaciones, provocan que éstas
caminen con el freno de mano puesto, lo cual se traduce en
mala comunicación y por ende baja productividad y rentabilidad
de los proyectos.
Hace muchos años
Dale Carnegie hizo mención de esta condición
humana:
“Criticar y juzgar a las personas, cualquiera lo puede
hacer, sin embargo intentar entenderlos, es cuestión
de sabios”.
Hace aproximadamente cuatro meses se acercó Thita a
solicitarme permiso para compartir comisiones entre la gente
que pertenece al área del Call Center. Ella sugería
que esta era una forma de monitorear que todas trabajaran
en equipo y pudieran revisar constantemente la posibilidad
de plagas o situaciones que afectaran su productividad.
A un mes de iniciar este
proyecto, más personas de otras áreas de ventas
se involucraron generando propuestas muy interesantes que
hoy en día ya se implementaron.
Las empresas solicitan
personas con iniciativa que no se crucen de brazos criticando
y juzgando lo que está mal. Solicitan personas que
miren a las parcelas que están a su alrededor, que
las cuiden de posibles plagas, actúen, generen cambios
y asi cuando vengan vientos… siempre sean vientos a
favor.
César Solares es Presidente
de Dale Carnegie® Training en México (región
central)
www.dalecarnegiemexico.com
Cualquier comentario con respecto a esta columna favor de
dirigirlo a: cesar_solares@dalecarnegie.com
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