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A mí me Pagan por Dar Resultados
Analogías por César Solares Ponce de León
En una fábula escrita
600 años antes de Cristo, Esopo dejó una enseñanza
que hoy en día puede ser aplicable al arte de las relaciones
humanas.
La fábula es acerca
del sol y el viento. Discutieron ambos acerca de cuál
era el más fuerte, el viento dijo:
“Te demostraré
que soy el más fuerte. ¿Ves aquel anciano envuelto
en una capa? Te apuesto a que le haré quitar la capa
más rápido que tú”.
Se ocultó el sol
tras una nube y el viento comenzó a soplar cada vez
con más fuerza, hasta ser casi un ciclón, pero
cuánto mas soplaba, tanto más se envolvía
el hombre en la capa. Por fin el viento se calmó y
se declaró vencido. Entonces salió el sol y
sonrió benignamente sobre el anciano. No pasó
mucho tiempo hasta que el anciano acalorado por la calidez
del sol, se quitó la capa. El sol demostró entonces
al viento que la suavidad y la calidez son más poderosas
que la furia y la fuerza.
¿Conocemos personas
que tratan de imponer a la fuerza su voluntad? O peor aún
¿Alguna vez hemos impuesto nuestro punto de vista a
la fuerza?
La gente en contra de su
voluntad hará lo que usted le pida pero nunca estará
convencida.
¿Qué pasaría
si yo estuviera cerca de usted y con un revólver le
apuntara en la cabeza y le dijera que tiene que bailar porque
de lo contrario le dispararía?
Estoy seguro que bailaría, pero si después de
unos minutos me voy y usted sabe que ya no regreso, estoy
también seguro que ya no bailaría.
Un supervisor de una fábrica
le ordena a uno de sus obreros “Ponte el casco”,
el obrero se lo pone y cuando el supervisor se va, adivine
que hace el obrero… se lo quita.
Esto pasa cuando imponemos
a la fuerza y no aplicamos esa calidez del sol para que las
personas cooperen voluntariamente.
Alguna vez en uno de nuestros
diplomados, un participante me comentó: “Yo no
vengo a caerle bien a la gente, tampoco vengo a hacer amigos
en la empresa, yo vengo a dar resultados”.
Normalmente quien habla
así, es porque piensa que los resultados son más
importantes que las personas…. y las personas se dan
cuenta, se sienten manipuladas y por ende no inspiradas, sólo
cumplen, no se comprometen.
Una persona comprometida
generará más y mejores resultados, que una persona
que sólo cumple. En una empresa, un equipo de trabajo
comprometido será más productivo que uno que
sólo cumple.
Por eso es que pienso que
si alguien quiere dar resultados en una empresa, lo primero
que debe tomar en cuenta es a la gente, tratar a las personas
como lo que son… personas.
Seamos cálidos como el sol y de esta manera, inspiraremos
en lugar de imponernos.
César Solares es
Presidente de Dale Carnegie® Training en México
(región central) www.dalecarnegiemexico.com
Cualquier comentario dirigirlo
a:cesar_solares@dalecarnegie.com
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