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Las características principales de los emprendedores
Por Victoria Holtz
Ser emprendedor es sumamente
importante para obtener buenos puestos, para lograr mejores
resultados y obtener promociones laborales. Uno de los temas
principales en el Foro Económico Mundial de Davos,
Suiza, llevado a cabo este año, fue precisamente ése:
la falta de talento calificado, de emprendedores.
La estadística que
manejaron es que sólo el 2% de las personas son verdaderamente
emprendedoras. Y todas las empresas, sobre todo las exitosas,
van a buscar contratarlas, ya que ellas puedan llevar a su
organización a innovar, a aumentar su éxito,
a reinventarse. Por ello es importante conocer y aprender
a desarrollar las características de las personas emprendedoras. Un emprendedor generalmente
posee las siguientes características:
- Adecuada
auto-apreciación: ésta es
la característica más importante de un emprendedor
y requisito indispensable para ser exitoso. Tiene que
ver con conocer verdaderamente quién es, reconocer
y capitalizar sus fortalezas y compensar adecuadamente
sus debilidades. Es ser honesto consigo mismo, ser humilde
para aceptar errores y estar dispuesto a crear un equipo
de trabajo que le complemente. Así, el “ego”
de un emprendedor no le evita buscar hechos, datos y aprendizaje
continuo. Cuando necesita apoyo no duda en pedirlo, especialmente
en áreas en las que no es experto.
- Buena
salud: para ser emprendedor se necesita
estar sano, tener la posibilidad de trabajar largas jornadas,
sobre todo al inicio de un negocio o proyecto. Es interesante
observar que –estadísticamente- los emprendedores
se enferman menos que quienes no lo son, ya que “no
se pueden dar el lujo” de enfermarse.
- Auto-control: un emprendedor no deja que otros lo controlen, le gusta
tomar sus propias decisiones. Necesita libertad para elegir
y actuar conforme a su percepción de lo que le
llevará al éxito. Cree que puede hacer el
trabajo mejor que los demás (incluyendo a sus jefes)
y lucha por tener más responsabilidades, crear
estrategias de negocio y lograr rápidamente sus
metas. Una vez que logra un objetivo, lo reemplaza rápidamente
con otro y parece nunca estar completamente satisfecho.
- Confianza en sí mismos: tienen auto-estima
y confían en sus decisiones. En numerosos casos
la auto-estima está ligada a su desempeño
profesional, y si éste se ve afectado o pierden
el empleo, pueden experimentar depresiones y/o adicciones.
Prefieren trabajar de manera individual -pues creen que
sólo así pueden demostrar su pericia e inteligencia-
que el trabajo en equipo. Difícilmente delegan,
pues rara vez confían plenamente en las capacidades
de los demás.
- Sentido
de urgencia: Los emprendedores tienen un
sentido de urgencia permanente para desarrollar proyectos.
Todo es para “ayer”. Hacen varias cosas a
la vez y están en actividad constante, orientados
a lograr metas, con altos niveles de energía. Se
sienten impacientes, tensos y de mal humor ante la lentitud
y/o inactividad de los demás.
- Objetividad: los emprendedores poseen la
habilidad de ver los hechos como son, evitando la subjetividad,
y usan esta información para tomar las decisiones
adecuadas. Evalúan constantemente sus acciones,
verifican datos y cambian de rumbo cuando observan que
están en el camino equivocado, sin aferrarse a
seguir en el error sólo por no querer aceptarlo.
Normalmente dicen lo que piensan y creen que los demás
también lo hacen, por lo que a veces pueden llevarse
sorpresas desagradables.
- Habilidad de solución de problemas: Los emprendedores poseen la habilidad de identificar y
definir adecuadamente los problemas, así como buscar
soluciones más rápido que otras personas.
Si una alternativa de solución no funciona, inmediatamente
buscan otra. No les molesta la ambigüedad o la incertidumbre,
pues saben que éstas son comunes en la mayoría
de las situaciones y hay que ser flexibles. No sólo
solucionan problemas sino también buscan prevenirlos
o –en su defecto- estar preparados para afrontarlos
cuando se presentan.
- Manejo
de estrés: los emprendedores manejan
adecuadamente las presiones del trabajo, se sienten cómodos
bajo situaciones estresantes. Cómo dice Germán
Dehesa: “trabajan bien bajo estrés, o –más
bien- sólo trabajan bajo estrés”.
Las situaciones de competencia los motivan y se sienten
incómodos cuando las cosas van bien. No expresan
su tensión abiertamente, por lo que pueden acumularla
y padecer enfermedades relacionadas al estrés excesivo.
- Reconocimiento: A los emprendedores les gusta que el proyecto o
negocio que han construido sea reconocido, pero generalmente
se sienten incómodos ante los reconocimientos personales,
es decir, a los que son dirigidos hacia él como
persona. Para algunos la forma de reconocerse a sí
mismos -una vez que el negocio es estable-, es comprarse
un coche de lujo, una casa, viajar, vestirse con ropa
de marca, etc. El deseo de obtener este tipo de símbolos
los impulsa a trabajar con más energía y
dedicación.
- Falta
de empatía: A los emprendedores les
preocupa más el desempeño de las personas
que sus sentimientos y esta falta de empatía puede
ocasionar conflictos y rotación en la organización.
Les gusta dirigir y controlar, no escuchar opiniones que
consideran “emocionales”. Las personas sólo
le preocupan en la medida en que le ayuden a lograr objetivos.
Generalmente evitan involucrarse emocionalmente y no dudan
en anteponer el éxito de su negocio a las relaciones,
por lo que estas pueden ser inestables.
Ser emprendedor, como todo,
tiene un precio, ¿estás dispuesto a pagarlo?
Se puede pagar mucho menos si hacemos conciencia de nuestras
áreas de oportunidad y buscamos crecer como personas.
Así podremos ser emprendedores de nuestras propias
vidas.
Victoria Holtz es Consultora
empresarial, conferencista y Directora General de TMI World
Mexico, así como Analista de Radio Monitor y columnista
en diversas publicaciones. Comentarios con gusto al correo:
vholtz@tmiconsultoria.com
www.tmiconsultoria.com
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